Qué es exactamente el desnivel acumulado
El desnivel acumulado positivo es la suma de todas las subidas de una ruta, ignorando las bajadas. Si subes 100 metros, bajas 40 y vuelves a subir 60, tu desnivel acumulado positivo es 160 metros, aunque la diferencia entre el punto de salida y la cima sea solo de 120.
Es el dato que mejor describe la dureza real de una ruta, mucho más que la distancia. Doce kilómetros llanos y doce kilómetros con 1.200 metros de desnivel no tienen nada que ver.
Cómo se calcula a partir de un GPX
La receta básica es simple: se recorren los puntos del track uno a uno, se resta la altitud de cada punto respecto al anterior y se suman solo las diferencias positivas. Si lo haces así, tal cual, obtienes un número enorme y completamente falso. Y aquí empieza el problema.
Por qué el cálculo directo falla
Los datos de altitud vienen con ruido. Un GPS tiene un error vertical típico de varios metros, y ese error oscila constantemente aunque estés parado. Si tu track guarda un punto por segundo durante seis horas, tienes más de 20.000 puntos, y cada pequeña oscilación hacia arriba se suma al total.
El resultado es que una ruta completamente llana puede arrojar cientos de metros de desnivel acumulado inventado. Por eso todas las aplicaciones aplican algún tipo de filtro antes de sumar.
Abre tu GPX y mira el perfil de elevación real, punto a punto.
Abrir el editor GEPYXLos tres filtros que usa cada app (y por eso no coinciden)
- Umbral mínimo: se ignoran las subidas menores de X metros. Con un umbral de 3 metros obtienes una cifra; con uno de 10, mucho menor. No hay un estándar: cada plataforma elige el suyo y casi nunca lo publica.
- Suavizado de la serie: antes de sumar se promedian los puntos vecinos para aplanar el ruido. Cuanto más agresivo es el suavizado, más baja el desnivel resultante.
- Origen de la altitud: algunas apps usan la altitud grabada por el GPS, otras la descartan y la recalculan contra un modelo digital del terreno.
Altímetro barométrico frente a altitud GPS
Los relojes de gama alta llevan un barómetro, que deduce la altitud a partir de la presión atmosférica. Es mucho más preciso para detectar cambios pequeños, pero tiene una debilidad conocida: reacciona al tiempo. Si entra un frente y la presión cae mientras caminas, tu reloj creerá que has subido sin que te hayas movido. Una tormenta puede añadir cien metros fantasma a la jornada.
La altitud GPS no sufre ese problema, pero es mucho más ruidosa. Y el modelo digital del terreno es estable y limpio, aunque no sabe si ibas por un puente, por un túnel o por el fondo del barranco.
Qué cifra te puedes creer
Ninguna es la verdad absoluta, y por eso lo útil es ser coherente: compáralo siempre con la misma herramienta. Si sabes que tu reloj marca sistemáticamente un 15 % más que la referencia que usas para planificar, ya tienes un factor de corrección propio, que vale más que discutir qué app tiene razón.
En GEPYX el perfil de elevación se calcula con un suavizado pensado para rutas de montaña: filtra el ruido sin comerse los repechos reales. Puedes abrir el mismo GPX que subiste a otra plataforma y ver a qué se debe la diferencia mirando el perfil tramo a tramo.
Y una vez que tienes un desnivel fiable, ya puedes estimar cuánto vas a tardar: lo vemos en cómo estimar el tiempo de una ruta.