La regla de Naismith: el punto de partida
Formulada por un montañero escocés en 1892, sigue siendo la base de casi todo lo que se usa hoy. Dice que hay que contar 1 hora por cada 5 km en llano, y añadir 1 hora por cada 600 metros de desnivel positivo.
Una ruta de 12 km con 900 m de desnivel sale entonces a 2 h 24 min por distancia más 1 h 30 min por subida: unas 3 h 54 min de marcha. Muy lejos de las tres horas del ejemplo del principio.
Naismith tiene dos defectos conocidos: asume un montañero en buena forma con mochila ligera, y no penaliza las bajadas, cuando una bajada muy pronunciada puede ser más lenta que la subida.
El método MIDE
Es el estándar en España, desarrollado por la FEDME, y lo verás en los paneles informativos de muchos parques naturales. El MIDE no solo da un tiempo: puntúa la ruta del 1 al 5 en cuatro apartados —medio, itinerario, desplazamiento y esfuerzo— para que sepas por qué es dura, no solo cuánto dura.
Su cálculo de tiempo parte de velocidades de referencia similares a Naismith, pero se expresa siempre como tiempo de marcha efectiva: sin comidas, sin fotos y sin paradas. Es un dato honesto, pero hay que saber leerlo.
Traza tu ruta y comprueba distancia, desnivel y tiempo estimado sobre el mapa.
Abrir el editor GEPYXTobler: la versión fina
La función de caminata de Tobler es la más precisa de las tres porque calcula la velocidad tramo a tramo en función de la pendiente, en lugar de aplicar una media global. Tiene una consecuencia interesante y contraintuitiva: la velocidad máxima no se alcanza en llano perfecto, sino en una pendiente ligeramente descendente, en torno al 3 %.
Es el enfoque que mejor funciona sobre un track GPX, porque un archivo GPX ya contiene exactamente eso: la pendiente de cada pequeño tramo del recorrido.
Lo que ninguna fórmula sabe de ti
Sobre el tiempo teórico, suma siempre:
- Paradas: comer, fotos, un descanso. En una jornada larga son fácilmente una hora.
- Terreno: pedreras, nieve blanda, barro o trepadas pueden duplicar el tiempo de un tramo.
- Peso: una mochila de travesía de 12 kg cambia por completo el ritmo de subida.
- El grupo: un grupo va siempre al ritmo del más lento, y además pierde tiempo reagrupándose.
- La altitud: por encima de 2.500 m el rendimiento cae de forma notable.
Calcula tu propio factor
El mejor método es empírico. Aplica Naismith a tres o cuatro rutas que ya hayas hecho y compara con lo que tardaste de verdad. Si sistemáticamente tardas un 20 % más, ese es tu factor: aplícalo siempre y tus previsiones serán mucho mejores que cualquier fórmula genérica.
En GEPYX tienes la distancia y el desnivel de la ruta en cuanto la trazas, que es todo lo que necesitas para aplicar cualquiera de estos métodos. Y como el desnivel condiciona el resultado, asegúrate de que la cifra es fiable: lo tratamos en cómo se calcula el desnivel acumulado.
Y la regla de oro
Calcula también a qué hora anochece y réstale un margen. La mayor parte de los sustos en montaña no vienen de una ruta demasiado dura, sino de una ruta que se alarga más de la cuenta y termina de noche.
Y ten en cuenta que el tiempo es solo una de las cuatro dimensiones de la dificultad: el terreno, la orientación y la severidad del entorno cuentan igual o más. Lo desarrollamos en cómo se mide la dificultad de una ruta.